De la Decepción a la Euforia
Lo que viví el domingo junto a miles de rayistas de corazón es algo muy difícil de narrar para los que no estuvieron allí. Llevo muchos años animando en el fútbol a mis dos equipos, los cuales dividen mis alegrías y mis penas. Me he emocionado con el Lega y con el Rayo y he llorado por descensos y decepciones, pero lo del domingo fue distinto. Había mucho más que un descenso en juego. Estaba la posible supervivencia de nuestra sagrada franja en juego. Todos los sabíamos por eso a todos nos iba la vida en ello. El domingo tuve una de las jornadas futboleras más gloriosas que he tenido en mi vida (y han sido unas cuantas, creerme). Fue maravillosa y alucinante (gracias por los muchísimos mensajes de apoyo que he recibido, se agradecen de verdad) pero también pudo ser decepcionante y dolorosa. Si. Dolorosa. La gente que no entiende lo que es una pasión o amar a un equipo con todas tus fuerzas no lo entiende. Hubo una época en la que intentaba explicárselo pero ya no lo hago, si no lo en...