Agónica victoria, éxtasis final.
Día impropio para ir al fútbol, hora extraña, calor exagerado y... el fondo vacío. Algo tan triste que no pasaba desde aquel famoso partido que jugamos, en segunda división, un viernes a las 21 horas. Aquel día, los Bukaneros también protestaron y no animaron (algunos no fueron) al partido. De eso hace casi dos años. Desde entonces el fondo ruge en cada partido. En los demás estadios hay aficiones que animan durante buena parte del partido, otras a ratos, algunos estadios son cementarios (Getafe, Bernabéu....) pero Vallekanfield es diferente. Vallekas es el fútbol en estado puro. Fútbol de barrio, del pueblo. De ese, en el que antes, podías ir con la bota de vino y el bocata salchichón. Ese en el que te tomabas unas cervezas en el partido mientras que animabas a tu amado rayito. Vallekas es diferente. Todos lo saben. El estadio no retumba, el estadio respira y siente con sus aficionados. Hacen una combinación perfecta en el que nosotros somos las gargantas de es...